Descubre Cómo Ahorrar Dinero en Casa con estos 7 sencillos trucos

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Ahorrar, adelgazar… dos verbos que nos gusta entonar, suenan bien.

Y a cuya práctica se accede por el mismo sitio:

- Los buenos hábitos.

- Las buenas metas.

- En definitiva: la alegría.

Sí: ahorrar es alegre.

Porque supone una creación de nuevos vínculos con el mundo, más sanos, menos tóxicos, más autorealizatorios…

Así que si andas buscando la forma de cómo ahorrar dinero en casa, prepárate para conocer a quien será tu nuevo mejor amigo…

Del mismo modo que si te planteas adelgazar tienes que empezar a llevarte bien con tu báscula, llevándola al cine, a pasear o al parque, cual teenagers enamorados explorando sinergias varias…

Si vas a ahorrar, tu nuevo verdadero amor se llama Hoja Excel.

Sí: ahorrar es un proceso altamente existencial donde la primera fase es el épico «conoce a tu hoja de cálculo».

Así que detén tu ávido consumo de datos en el móvil y recuerda dónde estaba tu ordenador.

Es hora de ponerse a crear una hoja de cálculo nueva con el mismo brío con el que un artista comienza el boceto de un dibujo al natural.

 

1. Apúntate a un curso de Excel

Los hay por todas partes.

Muchos de ellos subvencionados por Ayuntamientos o Comunidades o empresas.

Raro será que no puedas encontrar uno cerca de casa con el que descubras un programa informático con muchísimo potencial.

En tu caso va a ser la herramienta con la que conseguir ahorrar.

La matriculación a estos cursos suele ser simbólica.

En cualquier caso va a ser el mejor dinero que hayas invertido nunca.

Si eres una persona autodidacta, apúntate también.

Los programas de hoja de cálculo tienen una versatilidad infinita.

Usa tus dotes de autodidacta después, cuando quieras profundizar en algo que te llame la atención.

Además en esos cursos se conoce gente y suelen ser divertidos.

Pero no te despistes demasiado: intenta quedarte con una idea general de todo lo básico.

En estos básicos están, como puedes imaginarte:

- Organización por filas y columnas.

- Cálculo de sumas, restas, porcentajes.

- Generación de… GRÁFICAS.

como ahorrar dinero en casa

Sí: tu camino al mundo del ahorro no va a ser gris y anodino.

Tendrá gráficas.

Ya te advertimos que ahorrar dinero es algo alegre, no se trata de castigarse ni nada por el estilo.

Es ganar en calidad de vida.

Con unos conocimientos básicos de Excel es como si aprendieras unas nociones básicas de pintura.

Tienes los distintos grosores de pinceles y colores… pero también aprendes que si no tienes verde lo puedes hacer con azul y amarillo.

Bueno... o al revés.

El caso es que si logras cierta agilidad con las herramientas de este programa, pronto tu mente empezara a sugerirte nuevos usos combinándolas.

Todas esas nuevas ideas para relacionarte con el mundo que surgen al ahorrarse las malas prácticas están ya desperezándose...

 

2. Ahorrar es el camino… si tienes una meta

Como te hemos dicho, ahorrar es un poco como adelgazar.

Si un buen día te propones hacer ejercicio, habrá quien te pregunte si buscas ganar en elasticidad o en potencia muscular…

Cuando simplemente lo que quieres es verte mejor sin ropa.

Con lo del ahorro, tus metas son lo que van a determinar el color del resto de las casillas de tu hoja de cálculo. 

Recuerda que no se trata de ahorrar tanto o cuanto «de golpe», sino de entrar en una dinámica que aligere de tu vida financiera.

Así que date una meta tan realista como puedas (eso del realismo lo descubrirás por ensayo y error) y con un cierto plazo.

Que es muy fácil.

Una forma de empezar puede ser tan simple como la siguiente:

  • 1) Registrar exhaustivamente tus gastos durante un mes.
  • 2) Proponerte ahorrar un 1% a la semana durante el siguiente trimestre.
  • 3) Ser flexible, pero no «acumular» lo ganado en buenas semanas de ahorro para las siguientes.

Pasados tres meses, verás que lo que has ahorrado es mucho más que eso y que no te habrá supuesto ningún esfuerzo ni cambio de hábito negativo.

Todo lo contrario.

Probablemente durante ese tiempo hayas subido tu autoexigencia, o haya aparecido esa meta que igual te faltaba antes.

Si tienes una meta, por ejemplo, un viaje, calcula cuánto vas a dedicar de tus recursos, el tiempo que resta… y prorratea semanalmente en las distintas partidas de tus cuentas.

Ahora te explicamos cómo.

 

3. Se ahorra habitualmente si se gasta excepcionalmente

Ya hemos aprendido a organizar cuantitativamente lo que nos pongan por delante.

Ahora toca esmerarse y dar cuenta de nuestra vida contable con sinceridad.

De ahora en adelante vamos a categorizar los bienes y servicios que adquirimos cotidianamente… y los que no.

Esa es una de las primeras separaciones que hay que hacer en nuestra vida y en lo que ahora es el reflejo de nuestra vida, la hoja de cálculo:

  • Cotidiano.
  • Excepcional.

Todas las categorías que decidas utilizar son variables, no definitivas.

Por ejemplo: los condones pueden estar dentro de lo excepcional, pero si con el tiempo tu vida sentimental se estabiliza tal vez pasen a ser cotidianos.

¡Enhorabuena!

La cuestión es que cuando des cuenta de uno y otro tipo de gasto, verás que el grueso del ahorro están en los buenos hábitos.

No vas a ahorrar por renunciar a ese café con helado de chocolate y nata montada y sirope de fresa que te comiste un día que vino tu mejor amiga de la infancia a pasar unas horas en tu ciudad contigo.

Pero tal vez ahorres, si decides pasar a tomar un café de cafetería en vez de dos o tres al día.

No renuncias al rato en el bar ojeando el periódico y saludando a los habituales parroquianos.

Ese que siempre te chiva la 7 horizontal para mí que te pone ojitos… 

Simplemente reduces el consumo cotidiano, que es lo que se nota en una contabilidad mensual o trimestral.

Si descubres algún hábito que puedes reducir a la mitad o a la tercera parte, eso es ahorro sin renuncia.

Para identificar esas partidas en las que puedes llegar ahorrar, tu hoja de cálculo (en la que ya habrás separado los gastos corrientes de los excepcionales) te será muy útil.

Si aceptas que te mereces lujos excepcionales como cualquier ser digno de ser tenido en cuenta, proponte que esos gastos sean el premio a una mejora en tus hábitos.

Por ejemplo, si tu viaje a Tailandia del verano que viene te exige reducir un 10% antes de 4 semanas tus expensas, todo lo que logres sumar para ahorro en ese tiempo puede irse a tu monedero de pequeños vicios.

Una tarjeta de débito puede serte muy útil para eso.

Si te has propuesto ahorrar para una meta, todo lo que vayas consiguiendo por encima de la cantidad programada por semanas puede irse a esa pieza de plástico del deseo con la que te ocupas de algún capricho de vez en cuando.

Si en la fila de tu hoja Excel llamada «Viaje próximo verano» todo va viento en popa, el premio a mayores que te traen tus nuevos hábitos se merece alguna microcelebración de vez en cuando.

Teniendo el dinero de lo gastos excepcionales apartado del resto, nos garantizamos un mayor control sobre nuestra vida financiera.

Este dinero puede ser, como ya te hemos dicho, asignado no de manera fija, sino como un porcentaje de lo que vayas ahorrando, para motivarte.

 

4. Bienes necesariamente más económicos

Digamos que llamaremos «necesario» a todo aquello que tienes que comprar.

Comida, productos de higiene, facturas de servicios de telefonía… la luz también es ligeramente necesaria.

Dentro de estos productos «necesarios» la técnica tiene que ser encontrarlos más baratos.

Entre los servicios, como verás, sólo cabe reducirlos…

Una buena manera de conseguir productos de menor precio es hacer algo de turismo por los supermercados.

Para ello es bueno que tu hoja excel tenga bien detallado cuántos bricks de leche compras y a qué precio.

trucos para ahorrar dinero dia a dia

Con una visita a un supermercado en la que te ocupes de 4 o 5 productos básicos para todo el mes, adquiriendo marcas más baratas que la tuya, puede que hayas cumplido con el 1% de esta semana.

Este ahorro lo verás inmediatamente cuando modifiques tu hoja de gasto proyectado actualizándola con lo precios de la nueva marca.

Si hay una marca más barata que la tuya, cómpratela; y si hay dos, compra las dos. Las pruebas y te quedas con la mejor de ellas.

El turismo de supermercados requiere tiempo y tal vez puedas acertar más velozmente si sigues algunos consejos sobre cuáles son los centros más baratos de tu ciudad o de tu zona.

Por ahora no hemos planteado renunciar a ningún tipo de producto.

Sólo que pruebes con marcas nuevas que sean más económicas.

 

5. Cambia el chip: la luz no se gasta: se utiliza

En el caso de los servicios (telefonía, luz, gas, agua), daremos por hecho que el trabajo previo de escoger, dentro de lo posible, de entre los paquetes que las compañías ofrecen, el que más convenga.

Esta conveniencia, por ejemplo de nuestra tarifa de teléfono, tiene que ver con el uso que necesitamos darle.

Si vas a tener una temporada intensa de trabajo, ponte una tarifa plana y si tienes por delante semanas en las que no vas a necesitar el móvil, busca una sin gasto mínimo.

Será raro que tu compañía no tenga un buen abanico de tarifas en oferta, pero si no es así, busca la que se adapte mejor a tu exigencia de flexibilidad.

La factura de la electricidad, por su parte, tiene dos montos que pagas:

  • Un coste fijo, que es la potencia contratada.
  • Un coste variable, que es la energía que consumes.

La potencia contratada es el caudal de electricidad que tienes derecho a hacer entrar en tu casa en un momento dado.

Si lo superas, saltan los plomos.

¿Qué ocurre cuando tienes el horno, la lavadora, el lavaplatos, un radiador de resistencia y regletas conectadas para los cargadores de seis equipos de fútbol?

Que saltan los plomos.

Por lo tanto, la potencia contratada debe adaptarse a tus necesidades.

Si eres el gerente de un parque de atracciones, paga como tal.

Si no, redúcela dentro de lo posible.

Hay páginas web que te pueden ayudar a calcular qué potencia necesitas para la vida cotidiana.

Y asume una verdad: si en tu casa no saltan los plomos a diario y nunca has cambiado a la baja la potencia contratada, lo más probable es que dediques a dicha partida más de lo necesario.

En cuanto al consumo de electricidad, otra vez debes volver a los hábitos.

No se trata de la cantidad, sino de para qué consumes electricidad.

Debes imponerte un lema que a partir de hoy cambiará tu vida: «la luz no se gasta, se utiliza».

Desde este momento, si estás usando una luz, es normal que esté encendida; si no la estás usando, apágala.

como ahorrar dinero

¿Dejas los grifos abiertos, el coche aparcado en marcha, dedicas datos del móvil a abrir páginas web que cierras sin leerlas?

Entonces, usa la luz, no la gastes.

Derrochar es un habito.

Uno que debes cambiar.

Un hábito malo.

Pero partes con la ventaja de que quitarse este tipo de hábitos malos es muy fácil porque los beneficios de hacerlo se notan en seguida

 

6. Reflexiona sobre tus gastos importantes: ahórrate la precipitación

Una manera de ahorrar que siempre funciona es evitar la precipitación.

Del mismo modo que si estás a dieta debes pensar en tu báscula antes de meterte entre pecho y espalda una comilona.

Ahora debes pensar en tu hoja de cálculo antes de enfundarte esa cazadora con la que las noches de verano auguran triunfos seguros…

Tu hoja excel, que como hemos dicho está en el ordenador, te espera en casa.

Por eso antes de decidirte a hacer un gasto importante, prueba a cuadrarlo antes en tus cuentas para ver cómo queda.

Estamos hablando de compras que por su volumen son cuantiosas pero que entran dentro de lo casi necesario.

Como puede ser una prenda de ropa con la que renovar tu vestuario.

No: no puedes tirar aquí de la tarjeta de los caprichos en la que metes el 15% de lo que ahorras como premio.

Un gasto importante y necesario es algo que debe reconfigurar tu economía, por no estar previsto pero resultar necesario plantearlo.

De ahí que si se acerca la primavera o el invierno y reparas en que tienes que afrontar la adquisición de alguna vestimenta.

Intenta establecer el siguiente protocolo:

  • Compara precios y tiendas, eso te dará perspectiva.
  • Antes de decidirte por ninguna pieza, reestructura tu planificación económica con lo que supondría dicha compra
  • Vuelve por segunda vez a la tienda y decide si te gusta tanto como la primera vez, ahora sabiendo lo que te cuesta.

Una mentalidad ahorradora mira un escaparate y ve inversiones con las que mejorar su vida…

Pero también el coste de una precipitación que en nada te favorece.

Una vez más, tu mejor amiga, la hoja excel, es quien va a darte el consejo más afinado sobre qué hacer.

 

7. Ocio económico: redescubre tu ciudad caminando

Mientras vamos consiguiendo reducciones progresivas en nuestros gastos necesarios, otras partidas pueden sufrir cambios bruscos que mejoren nuestra vida financiera.

De nuevo, no estamos hablando de renuncias.

Existen formas de ocio que no cuestan dinero y con las que podemos descubrir muchas oportunidades de acceso a la cultura que se nos habían cegado.

Es el caso del senderismo y el turismo urbano peatonal.

Trata de aligerar tus bolsillos y pégate un buen paseo, bien abrigado, como prueba de lo que estamos hablando.

Te darás cuenta de que la ciudad es un espacio muy vivo, en continua efervescencia, muy lejos de ser un mazacote que atravesar sin prestarle atención.

ahorrar dinero en casa

Todos los comercios terminan formando un decorado que merece la pena y hay fotografías y obras de arte en todos los bares que merecen ser vistas mientras haces un descanso.

Se dice que «quien anda mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho»; y esa es la clave.

Conociendo esta nueva perspectiva de la ciudad no tardarás en encontrar alguna tienda de cuya existencia no sabías que vas a enseñarle a tus amigos muy pronto.

Ahorrar es generar conexiones nuevas con el mundo.

Entrar en contacto con nuevos espacios te garantiza que hallarás nuevos productos, nuevos ratos de tiempo libre, más sanos y más productivos.

De nuevo: no estamos hablando de renunciar a los placeres por la vida asceta del mendigante.

Es todo lo contrario: los buenos sitios de bocadillos los tienes cerca de casa y son mucho más baratos que los rótulos más vistosos.

Hay ropa esperando en muchas pequeñas tiendas con la que puedes planear una renovación de vestuario de forma económica.

Conoce tu ciudad y «sus sitios». La mejor manera es caminando

 

Lo que no está de más recordar…

Cuando hablamos de ahorrar hablamos de mejorar nuestra calidad de vida.

Ganar en salud.

En ocio.

En cultura.

Por ello, si has llegado hasta aquí seguramente no te haga falta lo que te vamos a contar.

Pero no está de más recordarlo:

EL TABACO ES LO PEOR.

Si fumas o bebes, y decides dejarlo por ahorrar, bienvenido sea.

Es como si hasta ahora te cortaras el pelo arrancándolo con los puños y decidieses empezar a ir a una peluquería porque te gusta el sonido de las tijeras.

Una razón peregrina.

Pero si es la razón que te lleva a dejar de fumar o beber… bienvenida sea.

No hay nada peor que el tabaco.

No hace falta que te cuente cuánto vas a ahorrar, ya lo sabes.

Si sigues intoxicándote no es por razones económicas, está claro.

Como dice la canción, mira una vez más a la soga y dile «sigo».

No te castigues.

Te mereces una versión mejor de ti mismo o de ti misma.

Déjalo ya.

 

Espero que con estos trucos para ahorrar dinero día a día, comiences una nueva vida, llena de luz, color y mucha alegría.

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