¡Ahorra Entendiendo las Dietas Laborales!

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A mí todo lo que suena a dieta me suena a sudar en el gym, pero en el caso de las dietas laborales, las cosas pintan de una manera completamente diferente. ¿Quieres que te cuente por qué?

¿Sabes que mientras trabajas podrías estar afrontando gastos que no te pertenecen?

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Por ejemplo, ¿quién paga esas comidas con el cliente?

En este artículo hablaremos sobre quién debe pagar los gastos de esos viajes, cenas y alojamientos que derivan de los famosos viajes de negocios.

Hace poco, trabajaba como comercial para una empresa de cosméticos, había conseguido por fin una entrevista con el "mandamás" de una importante empresa, que hacía meses perseguía por todos los todos lados. 

En fin, para impresionar a mi jefe, quería lograr imponer nuestros productos a su cadena, y para conseguirlo me trasladaba una vez por semana en mi vehículo cincuenta kilómetros para entrevistarme con el dueño del local.

Para cerrar el trato, finalmente pagué un almuerzo y volví a mi ciudad natal más contenta que un testigo de Jehová en una fábrica de timbres: Felicitaciones de aquí y de allá de mi jefe y la promesa de un futuro ascenso.

Ahí estaba yo feliz, viento en popa y a toda vela, cuando una compañera me preguntó, ¿ya arreglaste lo de las dietas laborales?

¿Dietas laborales? ¿Qué demonios son las dietas laborales? Y ahí, volví a la realidad, y me di cuenta que había gastado un montón de dinero que no me correspondía hacerlo.

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Por ello, aunque te guste recibir los halagos de tu jefe, es importante conozcas qué son las dietas laborales, porque tampoco es plan de tener que pagar por trabajar, y sabemos que el tema de las dietas laborales puede traer algún que otro quebradero de cabeza… Porque tantas leyes, que si Estatuto, Convenio… ¡Uf! Pero, que no cunda el pánico lector.

Que aquí estamos para contarlo todo y evitar que nadie se vuelva loco, así que hoy trataremos de aclarar todo aquello que debemos saber en cuanto a las dietas laborales, aunque ya sabes que cualquier duda que se os plantee, podrás escribirla en un comentario. Recuerda que ¡aquí estamos para ayudarte!

 

1. resumiendo las leyes

Y para comenzar con este tema, primeramente conviene mencionar el Artículo 40.4 del Estatuto de los Trabajadores, en el que se basan las normas de cada en empresa en cuanto a dietas laborales.

Este artículo lo que nos viene a decir es que: cuando un trabajador tenga que desplazarse fuera del lugar habitual a realizar una labor, la empresa deberá abonarle los gastos que el viaje le produzca, además de su salario habitual, claro.

Para concretar mucho más esta ley, hay empresas que cuentan con Convenios Colectivos (que deberán ofrecer al trabajador iguales o mejores condiciones que las que ya refleja el Estatuto, claro) y que por tanto, conviene tener en cuenta, ya que podrían ser diferentes a las que aquí os muestro.

Así que aquí os dejo un directorio para que podáis consultar vuestro Convenio Colectivo y poder indagar más a fondo sobre el tema.

 

dietas laborales

 

2. ¿Qué son las dietas laborales?

Cuando la actividad que realizamos en nuestro trabajo conlleva desplazarse o viajar del lugar de trabajo, alguien debe acarrear con el gasto que con ello se provoca. “¿Cómo voy del punto “a” al “b”? ¿En coche? ¿Transporte público? ¿Avión?…”

Aunque la exclamada pregunta que más nos ronda es “Un momento… ¿¿¡¡ Quién lo va a pagar !!??” En este punto es donde salen a escena las dietas de trabajo, que lo que hacen es cubrir aquellos gastos que nos pueda generar nuestro viaje, ya sean de transporte, comida, cena o alojamiento (o de todo en conjunto).

Estas dietas de trabajo, por tanto, equivalen a una retribución “extra” que percibimos por tener que desplazarnos de nuestro trabajo para realizarlo allí donde se nos precise.

Pero… ¿y cómo nos lo dan? ¿En un sobre de “estrangis”?” (¡no estaría nada mal!) 😉 Y además, esta retribución, al no incluirse junto al salario mensual que percibimos, no se incluye en la Declaración de la Renta y por consiguiente, no tributa. Aunque hoy en día esto no está claro del todo, si no me crees, lee este artículo.

Claro, que todo tiene un por qué. Y es que realmente no se trata de un “regalito” que la empresa nos da como “sueldo extra” ni nada por el estilo, sino que es una retribución que nos dan a efectos de un gasto que se supone que se va a producir (a no ser que times a tu jefe y vayas corriendo, duermas a la intemperie y te alimentes de las hojas de los árboles).

¡Aunque claro! Recuerda que luego tendrás que justificarlo y al final… se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Por eso, si se estima que deberás hacer 100 km con tu coche y pasar dos noches fuera, la retribución intenta suplir los gastos originados por el combustible de los 200 km (ida y vuelta) que deberás hacer y del gasto del coche (aceite, ruedas, desgaste de frenos, etc), más el alojamiento, dos comidas, dos cenas y un desayuno.

De ahí que estas cantidades otorgadas no tributen (salvo excepciones) ya que sería algo así como “yo lo gasto, tu me pagas los gastos que origine mi viaje, y aquí no ha pasado nada” entre trabajador y empresa.

dietas empresa

 

3. Cómo me pagan las dietas laborales

Efectivamente, no esperes que este dinero os lo den en un sobre a la vuelta de vuestro viaje, pues posiblemente tarde un poco más en llegar.

Y, como ya adelantaba en el apartado anterior, parece ser que todo indica que no lo veremos hasta que no nos ingresen el próximo salario mensual, que es cuándo podremos comprobarlo en la nómina. Pero… ¿y en qué parte de la nómina me aparecerán abonadas las dietas?

Como hemos podido comprobar, una nómina se compone de varias secciones, pero la que hoy nos interesa es la de los devengos, es decir, aquello que la empresa nos ha dado por trabajar, ya sea el sueldo u otros aspectos como gratificaciones, el pago de horas extras…

Pero si indagamos un poco más, encontramos que estas percepciones a su vez pueden ser salariales y no salariales, y aquí es donde me gustaría hacer un alto en el camino para aclarar qué es cada una de ellas:

  • Las percepciones salariales es lo que recibimos por desempeñar nuestro trabajo en la empresa, es decir, nuestro sueldo normal y además, en este apartado también entrarían las horas extra. O si tenemos otro tipo de percepción dineraria ofrecida a cambio de nuestro trabajo, podremos encontrarla en este apartado.

  • Pero por otro lado, las percepciones no salariales, a pesar de su nombre, también pueden reflejar cantidades de dinero. Pero en este caso contarían como una indemnización, que es donde entrarían la dietas de trabajo, y no forman parte del sueldo. Por ello, es en esta categoría donde se incluyen las dietas de trabajo, ya que sirven para compensar el dinero que nos hemos gastado durante el desempeño de nuestro trabajo.

 

dietas trabajo

 

4. Tipos de dietas laborales y cómo justificarlas

Como ya comentábamos, las dietas pueden ser abonadas para hacer frente a todos aquellos gastos que genere nuestro viaje.

Por norma general, se ha de especificar en la empresa cuánto hemos gastado durante nuestro desplazamiento, pero no hay por qué justificarlo mediante el ticket del restaurante (a no ser que vayas a gastos pagados; en este caso, sí).

Esto es así debido a que las empresas, suelen establecer una cantidad de dieta, por ejemplo, de 53,24 € si el trabajador ha de comer y cenar fuera, y de media dieta (20€) si sólo se realiza una comida, por lo que todo aquello que sobrepase esta cantidad, deberemos ponerlo de nuestro bolsillo.

Pero distinto es si el viaje de negocios conlleva dormir fuera, en este caso, deberemos presentar justificante del alojamiento porque puede que, por circunstancias ajenas a nosotros, tengamos que dormir en un hotel que sobrepasa la cantidad monetaria que recibimos en concepto de dieta.

Es decir, imagina que, por motivos de trabajo, tienes que viajar a una zona costera y que, en principio, el trabajado que te han asignado te conllevará tan sólo un día, en ese caso, te abonarían la comida y cena (40 €, por ejemplo).

Pero si por cualquier circunstancia has de dormir también fuera, imagina que para hotel, comidas y cenas, la empresa ha estipulado abonar al trabajador 90 € y la noche en el hotel te ha costado 75 € porque ya era tarde y no había donde elegir, en ese caso, con los 90 € no te daría para todos los gastos del viaje.

¿Qué hacemos?

Pues bien, aquí bastaría presentar el recibo del hotel en el que se refleja el precio, además de los de comidas y cenas para que así, te abonen todo, y no solo los 90 € (no es culpa tuya haber dormido en un hotel caro cuando las circunstancias no pueden ser otras).

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5. Qué hacer si tu empresa no te paga las dietas laborales

Esa es la pregunta que yo me hacía, porque es muy bonito que tu jefe te felicite y te de palmaditas en el hombro, pero es que yo me había gastado unos 80 euros, que realmente no me correspondían afrontar. Para mi mala suerte, esos 80 euros ya estaban perdidos, no porque no estuviera dentro del plazo para realizar el correspondiente reclamo, sino porque debido a mi inexperiencia e ignorancia, no había guardado ningún tipo de justificante.

Entonces, no tenía modo de demostrar lo que había gastado por motivos laborales: Si la empresa no te paga tus dietas laborales, debes reclamar, ese es tu derecho.

Guarda todos y cada uno de los comprobantes de pago como si fueran las piezas de un mapa de la búsqueda de tesoro, deberás demostrar los gastos de cada uno de los días, además de los justificantes del viaje por motivos laborales, y lo mejor, es que tienes un año de plazo para reclamar las dietas laborales.

Y otro detalle más que debes tener en cuenta, es que las dietas laborales ni tributan ni cotizan.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces, pero puedo asegurarte que soy la excepción, porque ahora, cuando mi jefe me solicita que vaya a otro lugar a desarrollar mis tareas que no tiene nada que ver con mi centro de trabajo habitual, reviso cuidadosamente el convenio colectivo de mi empresa.

Y por supuesto, y por si las moscas, guardo cada uno de los comprobantes de gastos.

Hombre prevenido, vale por dos.

 

dietas en nomina

 

6. Conclusiones

Como ves, todo depende del Convenio Colectivo de la empresa, pues cada una tiene sus normas, por eso para evitar cualquier tipo de malentendido, es imprescindible informarse bien de las normas de tu empresa. Aunque, por Ley, algún tipo de dieta deben dar.

Y por si las moscas, desde Ahorro.net recomendamos pedir el justificante de todos los gastos; comida, transporte, alojamiento…

Pero ojo con las exquisiteces, lo de viajar en primera clase o dejar el coche en la zona “más plus”. A no ser que así se permita es seguro que sea motivo de riña a la vuelta de tu viaje, además que es casi seguro que tengas que terminar poniendo tu de tu bolsillo una buena parte (comprende que tampoco se trata de echarle cara, sino cubrir unos gastos honestos por nuestra parte).

Así que, recuerda que para conocer bien el reglamento sobre las dietas laborales que sigue tu empresa, no olvides acudir a su Convenio Colectivo.

Y en caso de duda, o problema que te haya surgido, puedes contárnoslo en un comentario.

¡Te ayudaremos encantados!

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