Espíritu «Couchsurfing»: el turismo que da y genera confianza.

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¿Te intriga un fenómeno mundial pero no estás seguro de si es para ti?.

Toma perspectiva y prepara la mochila: hay cientos de miles de sofás esperando que te acomodes en cuerpo y alma.

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¿Estás pensando en volverte viajero del modo más auténtico que existe, es decir: «couchsurfer»? 

Pues lo primero que debes saber sobre «Couchsurfing» es más que una web y más que una APP.

«Couchsurfing» se parece más a un proyecto de dominación mundial de los afectos que a un sistema de bed&breackfast.

Aquí tienes parte de lo que debes saber para no meter la pata.

Muy atento porque la materia prima de este sistema, la gasolina de este coche, no es el dinero: es la confianza.

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¿Qué es «couchsurfing»?

 

«Couchsurfing» es una comunidad de viajeros y hospedadores de todo el planeta organizada en red a través de internet desde principios del siglo XXI. 

Es decir: «Couchsurfing» existía ya en los tiempos oscuros (cuando los teléfonos móviles no tenían datos, en lo que los arqueólogos conocen como «edad del sms»).

La tecnología es su medio.

Pero los lazos que sostienen esta red son reales, humanos y con años de antigüedad.

Pero don’t worry my friend: pasar a formar parte de «Couchsurfing» es posible. 

Y muy fácil si sigues estos consejos.

Lo primero que has de tener en cuenta es que hacer «Couchsurfing» no significa encontrar (solo) un techo barato.

Es mucho más que eso.

Hacer «Couchsurfing» es dar y recibir hospitalidad, aunque sólo seas el visitante, porque su objetivo es crear los lazos entre personas.

Es aportar tu experiencia mientras llegas a conocer otra cultura, otro país u otra ciudad desde el punto de vista local.

Se trata de generar una interacción humana directa.

Sin mediaciones.

Tú, tu hospedador y la ciudad: todo en confianza y con buen ambiente.

Esta autenticidad es la clave de «Couchsurfing».

Olvídate de las ventajas económicas.

A la segunda sonrisa te darás cuenta de que «Couchsurfing» es un sistema para hacer amigos y para formar una comunidad global de gente hospitalaria.

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couchsurfing 

¿Ahorras?: pues claro.

¡Y tanto!, tanto que cuando te conviertes en «couchsurfer» el dinero pasa a un segundo plano, como cuando sales de cañas con tus amigos.

Pero no sales de cañas con tus amigos para ahorrar, ¿verdad?.

De ahí que esta comunidad «Couchsurfing», que no tiene su origen en el dinero, se base en algo que no tiene equivalente para el intercambio: la confianza.

La red «Couchsurfing» está visibilizada por un sistema de referencias que unos usuarios dejan a otros.

Ese es el mecanismo con el que se visibiliza la confianza que otros usuarios aportan de ti.

Por ello, la mejor forma de entrar a formar parte de «Couchsurfing» es en compañía de un «couchsurfer».

Un viaje conjunto con un miembro es lo ideal para pasar a formar parte de esta nación virtual de hospedadores.

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Suena a iniciarse en una secta, pero imagínate que todos tus amigos son socios de una asociación de cualquier tipo, cultural, social o deportiva.

¿No crees que la mejor forma de ir el primer día es con uno de ellos?.

Si tienes un amigo «couchsurfer», no te costará nada entrar en la comunidad.

Puedes hacerlo de varias formas.

Una que seguramente no habías pensado es quedar con tu amigo cuando éste tenga visitantes «couchsurfers» en su casa.

De esta manera conocerás a los primeros «couchsurfers» y ellos podrán dejar una referencia en el perfil que previamente te habrás hecho.

Esta referencia indicará que, aunque no les hayas acogido tú a ellos, os habéis desvirtualizado.

Y, seguramente, te dedicarán unas palabras destacando tus mejores aspectos humanos.

También puedes planear un viaje con tu amigo o amiga «couchsurfer».

No tiene por qué ser un viaje 100% de este tipo.

Podéis combinar: buscar quien os acoja unos días en su casa en una ciudad y luego visitar otra de albergue, de hotel o de acampada.

Descubrirás que «Couchsurfing» es un sistema que puede complementar muy bien tus experiencias turísticas.

No solo porque te permita ahorrar dinero mediante su servicio de hospedaje, sino porque los «Couchsurfing» que vayáis conociendo seguramente os recomienden puntos de interés que de otra manera no conoceríais.

¡Así que ya estás poniéndote en contacto con el más animado de tu grupo para que te presente a sus próximos huéspedes o te lleve en su próxima aventura «Couchsurfing»!

Si no tienes amigos «couchsurfers», no pasa nada.

«Couchsurfing» es una comunidad muy activa, por lo que las reuniones (en bares, pubs o cafeterías) de sus miembros son habituales en cualquier ciudad del mundo.

Solo tienes que hacerte un perfil y echar un ojo a la actividad de la comunidad «couchsurfer» en tu zona.

Pronto encontrarás alguna reunión o actividad cultural en la que darte a conocer.

Prepárate para un primer contacto con la gente más hospitalaria del mundo.

Prepara tu mejor sonrisa pero olvídate de posar para el insta: esto va de personas reales haciendo cosas de verdad.

 

Sin filtros #nofilter

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Cuando tengas tu perfil, podrás enterarte de encuentros, fiestas, actividades y meetings de «Couchsurfing» en tu ciudad o en las cercanas.

Estos vórtices de desvirtualización son útiles e importantes en el sistema «Couchsurfing», sobre todo si quieres usarlos para pasar a formar parte.

Tomando un café, o en un concierto, o en alguna exposición de arte que la comunidad «Couchsurfing» elija para alguno de sus meetings, podrás presentarte y lograr obtener cierto reconocimiento que luego se convierta en confianza en tu perfil.

La comunidad es algo muy importante para los miembros de «Couchsurfing». 

Es su medio y es su fin, su instrumento y su objetivo.

«Couchsurfing» es una forma de organizar el mundo que está naciendo ahora en la que tu decides tu nivel de implicación.

La tecnología ha revolucionado el mundo, cambiando nuestra manera de comunicarnos y de relacionarnos. «Couchsurfing» tiene, en términos históricos, muy pocos años;

pero no por ello deja de ser el inicio de una gran ciudad, un gran país de los nativos digitales del que tú puedes empezar a formar parte hoy mismo.

Piensa en grande: según algunos cálculos, la comunidad «Couchsurfing» alcanza los 15.000.000

(sí, ¡15 millones!) de usuarios, de los cuales en torno a 4 millones estarían activos y 400.000 operarían habitualmente como hospedadores. Y en menos de dos décadas.

 

que es couchsurfing 

Los primeros pasos de un «couchsurfer» que se precie

Ya te hemos contado cómo empezar hoy mismo a nacionalizarte «couchsurfer» si tienes un amigo que pertenezca ya a esta comunidad.

Si no tienes ninguno, o aun así quieres lanzarte por ti mismo a la aventura, no hay problema.

Es perfectamente posible que encuentres alguien dispuesto a hospedarte si la información de tu perfil, incluyendo fotos, es completa, animosa y serena.

Pero siempre será más fácil encontrar hospedador (o incluso huéspedes) si tu perfil cuenta con referencias de viajeros que hayas conocido en el seno de la comunidad «Couchsurfing» y que hayan tenido una valoración positiva de ti como persona.

Tendrás que acercarte poco a poco.

Algo así como tocar la puerta para que te dejen entrar.

Una buena opción para introducirte es optar por conocer miembros de «Couchsurfing» sin hospedarles ni hospedarte, el llamado «coffe/drink».

Cuando un «couchsurfer» indica que ese es su modo de participar en la comunidad, quiere decir que no puede o no quiere hospedar… pero que quiere conocer miembros de «Couchsurfing» con los que, sencillamente, ir a tomar algo.

Sea en tu ciudad o en la del otro miembro, el modo «coffe/drink» te permite conocer «couchsurfers» y que ellos te conozcan a ti.

De nuevo: desvirtualizarse para poder operar en el sistema con confianza.

Por ahora, sin meterse en casa de nadie.

El modo «coffe/drink» es una buena forma de empezar a conocer «Couchsurfing» y descubrir que su esencia no es el mero hospedaje, sino las relaciones humanas.

Estas relaciones humanas tan especiales no solo tienen como resultado que ahorres en tu viaje, sino que veas las ciudades que visitas con otros ojos.

Descubrirás que un «couchsurfer» no es un «guía turístico» al uso, sino que te hace partícipe de su vida, transmitiéndote una visión de la ciudad vital, en relación con su biografía.

No se ceñirá a un relato frío preescrito lleno de datos históricos insignificantes.

Te contará dónde estudió, qué tipo de gente va a tal o cual bar, cuál es la zona de moda, dónde puedes encontrar una tienda en la que adquirir tal o cual cosa…

y le verás interactuar con sus conocidos y amigos, en su lengua, con naturalidad.

«Couchsurfing» te permite vivir una ciudad como nunca antes habías hecho: haciendo amigos desde el momento de la llegada hasta el el de la ida.

 

¿Quién crees que te va a indicar dónde encontrar los regalos de souvenir más originales y diferentes?

¿El guía turístico que mueve a las masas de un sitio a otro por un circuito preestablecido o un amigo que hagas en la ciudad con el que puede incluso que compartas ciertos gustos?.

«Couchsurfing» te permite un turismo cualitativamente superior.

Su sistema de perfiles busca que puedas encontrar gente con gustos similares, por ejemplo en música o vestimenta, lo que te permitirá un acceso al ocio nocturno o a las tiendas que más pueden interesarte en la ciudad que visitas.

Si te gusta la lectura, seguramente haya un miembro de «Couchsurfing» que te pueda llevar de librerías por las calles menos transitadas.

Si tu rollo es tan alternativo que tienes que aprovechar a comprar ropa cuando visitas ciudades que no son la tuya,  nadie mejor que alguien local para indicarte dónde se abastecen los raritos como tú.

Cuando haces «coffe/drink» con un «couchsurfer», estás conociendo a alguien que es, por definición, una persona abierta y acogedora.

No te va a juzgar, se reirá contigo, te querrá mostrar lo que crea que más te va a gustar de su ciudad y os caeréis bien seguro.

Cuando empiezas a integrarte en la comunidad «Couchsurfing», las ciudades dejan de ser meros parques temáticos para turistas para desvelarse como lo que realmente son: espacios de vida humana plenamente significativos.

¿Cómo es que te los estás perdiendo todavía!: ¡pon el modo «coffe/drink» on ya!

¿Te sigue dando vergüenza el contacto directo con un desconocido?

¡Pues recurre de nuevo a la sección de eventos y grupos!.

En cada ciudad que visites, habrá un grupo de «couchsurfers».

Y no sería raro que se estuviera llevando a cabo (sobre todo si es fin de semana) un evento «couchsurfer» en algún bar de la ciudad coincidiendo con algún concierto o simplemente para charlar.

¿Qué mejor plan se te ocurre para encontrar gente maja abierta a los viajeros y turistas?.

En un evento «Couchsurfing», podrás conocer mucha gente diferente, tanto locales como viajeros que se encuentren en se momento en la ciudad que visitas.

Por tanto, incluso podrás ver discutir a los locales sobre qué restaurante elegir o de qué monumento prescindir.

En todas las ciudades hay rincones que todavía no aparecen en las guías que suelen estar menos atestados de gente y que pueden transportarte a una experiencia turística sin parangón.

«Couchsurfing» puede ser la nebulosa por la que llegar a esos espacios mágicamente ajenos al dominante mainstream.

¿No tienes tú acaso tu banco favorito del parque, sabes de esa calle en la que la luz del atardecer luce mejor, del ático desde que la ciudad se vuelve mosaico de antenas y tejados o un atajo por el que llegar a algún escaparate hipnótico?

Hay 14.000.000 de personas en el mundo deseando que se lo enseñes.

couchsurfer

 

«Couchsurfing»: de «couch», «sofá»; y «surfing», «surfeo».

El nombre de «Couchsurfing» viene de la idea de que lo que diferencia a esta comunidad de otras redes sociales al uso es la posibilidad de quedarte en casa de los miembros que conoces.

El «sofá» es la pieza más casera de la casa, con lo que simboliza el ambiente de cordialidad que vas a encontrarte; pero al mismo tiempo la más austera para dormir,  porque «Couchsurfing» no se basa en el lujo y la ostentación, sino en otras cosas que ya te hemos ido contando.

En lo que al hospedaje se refiere, «Couchsurfing» te ofrecerá varias opciones.

Como te decimos, habrá quienes no pueden o quieren acogerte, pero estarán dispuestos a tomar algo contigo, dar un paseo o enseñarte la ciudad.

Cualquier paseo por una localidad mejora en compañía de alguien con gustos afines, por lo que es importante que tu perfil sea lo mas detallado posible.

Pero recuerda: «Couchsurfing» no está planeado como una plataforma para ligar, así que no des la nota.

Ya tienes en tus manos un modalidad para viajar de manera económica.

Prepara tu maleta y a viajar!!!

No te olvides de meter los medicamentos que necesites, ya que no queremos gastar dinero en medicación por que nos puede salir muy caro. 

Las casas de los «couchsurfers» son tan variadas como lo es la especie humana.

Habrá palacios y madrigueras.

Habrá quien pueda ofrecerte una habitación con baño propio mientras que en otros casos puede que la opción sea compartir un salón con dos eslovenos y un tailandés que han llegado de interrail por la mañana. 

Da igual.

Vas a disfrutar lo mismo.

Tu experiencia «Couchsurfing» no se va a medir ni en el dinero que ahorras ni en la comodidad que obtienes.

Se trata de dejar de ser un turista al uso para convertirte en parte de un modo de viajar más afectivo, más interactivo, mejor.

Estamos hablando de gente que te abre literalmente las puertas de tu casa, así que aquí van unos consejos para no pasarse de listo.

  • Se agradecido. La educación es un lenguaje que no tiene fronteras. Mejor pecar de exceso que de defecto. Cualquier pequeño minidiccionario te puede proporcionar expresiones en el idioma local equivalentes a «muchas gracias», «eres muy amable» o «por favor». Deja los malos modos en casa si vas a venir a «Couchsurfing», se buscan almas cándidas de toda candidez.
  • No juzgues. No has venido a «Couchsurfing» a trabajar de jurado de un programa de casas de la tele. No eres el Chicote de los sofás de Rumanía ni la princesita del guisante bajo los siete colchones. Estas descubriendo el mundo en los ojos de sus habitantes, ¡disfrútalo!.
  • Déjate llevar y aporta, pero no exijas. Un «couchsurfer» que te acoge o pasea contigo será siempre una persona accesible y asertiva pero no está a tu servicio, con lo que no le pidas que comporte como un profesional. Él o ella está en su tiempo libre y ha decido dedicarlo a conocerte. Y eso no se paga con dinero.

La receta: ya que vas a ser un embajador de tu país y tu cultura, intenta sacar la mejor versión de ti mismo.

el couchsurfer

 

¿No eres de los que sujetan la puerta, da paso en los ascensores y tiran las cosas a las papeleras?: piensa en qué imagen quieres dejar ante la gente más cálida del mundo.

Séla y te aceptarán y te captarán.

Querrás ser uno de ellos. Uno de los mejores.

La temporalización de tu viaje es muy importante.

Al margen de que aunque existen grupos (llamados de «urgencia») estos tienen un porcentaje de respuesta más bajo, te ganarás mejor la confianza de tu hospedador si lo contactas con un tiempo de antelación grande.

Lo habitual es que inicies tu viaje con la estancia «Couchsurfing» prácticamente confirmada.

Eso te dará seguridad y confianza a ti y al hospedador.

Y para seguir ganando en seguridad a la vez que ahorras, aquí te mostramos las mejores tarjetas para sacar dinero sin comisiones en el extranjero.

Si vas a hacer varias etapas, es posible que quien te acoge en una ciudad conozca a alguien en la próxima si algo falla.

Como ya vas sabiendo, «Couchsurfing» se basa en la comunidad y la confianza, y a medida que te integres cada vez será más y más fácil crear nuevas conexiones.

Cuando haces «Couchsurfing» consigues techo sin gastar dinero.

Pero eso no quiere decir que haya que ser un cutre de toda cutredad.

Si vas a cenar a casa de un amigo, llevas un postre o una bebida.

Del mismo modo, no es mala idea llevar un detalle con el que agradecer la hospitalidad.

Y por supuesto, muéstrate colaborativo ante cualquier movimiento que veas en casa.

¿Quieres bordarlo?: si vas al extranjero, propón hacer tú un día la cena.

Una tortilla de patata puede parecerte algo común y mundano porque lo ves en el bar a diario, pero en Finlandia es para ellos como sería para ti comer carne de hembra virgen de reno.

Además, por mal que te salga ellos no son españoles y no se darán cuenta de que la cocina no es lo tuyo.

 

Ganando confianza, creando lazos

«Couchsurfing» es un modo auténtico de viajar porque no se basa en un plan para ostentar con tus fotos a la vuelta,

sino de un espacio para disfrutar de lo humano que encuentras y generas durante tu viaje.

La mentalidad de un «couchsurfer» no es la de un consumidor de lugares y monumentos, sino la de una persona abierta a nuevas conexiones con la gente con la que se va encontrando.

En un viaje, «Couchsurfing» no es una cruz más en el mapa, sino una nueva topografía de afectos y emociones que tú mismo o misma creas.

Si todavía no te lo crees y necesitas muestras vivas de esto, contacta con los «embajadores».

Son perfiles carismáticos, destacados en la red «Couchsurfing».

Tienen, como es natural, más antigüedad que la media de usuarios.

Vamos, que están curtidos en tratar con novatos y te podrán orientar por este nuevo mundo que estas descubriendo.

Los embajadores suelen ser personas que encarnan el espíritu «Couchsurfing».

Gente que te habla de Sudáfrica o Bolivia como si lo hiciera de su propio hogar y que te hacen sentir en su casa como si estuvieras en la tuya.

Un embajador vela por el bien de la comunidad «Couchsurfing» y a veces les toca hacer el papel de poli malo.

Pero te vendrá bien conocer a alguno de ellos para irte integrando en este país virtual pero muy material del que estás empezando a formar parte.

Los embajadores también tienen un poco el papel de shérif de la comunidad, por lo que es posible que te insistan en algunas de las normas básicas del asunto de «Couchsurfing». Te las recordamos:

  • «Couchsurfing» no es para ganar dinero: nadie está en «Couchsurfing» para montar un hotel y no puedes demandar dinero a los viajeros que hospedes. Ese no es el objetivo.
  • «Couchsurfing» se basa en la confianza, por lo que es importante tener un perfil con fotos claras, variadas, y completo en las partes de texto par que el resto de usuarios pueda hacerse una idea de cómo eres y se atreva así a explorar las compatibilidades.
  • «Couchsurfing» no es una red de ligoteo, no te confundas. Que alguien sea amable hacia a ti o que te permita entrar en su casa no quiere decir nada más que lo que parece.

Para llegar a ser embajador hacen falta años de inmersión y experiencia en esta red de hospitalidad global.

Pero puedes empezar hoy mismo a trabajar en tu mentalidad de «couchsurfer».

¿Cuáles son las claves?

Cambiar el modo en que te relaciones con los espacios que llegas a visitar y con las personas que te acompañan.

Ya no estás aquí para consumirlos, fotografiarlos y tacharlos de tu lista de «cosas pendientes», sino para acontecer a una biográficamente con ellos.

Se trata de generar toda una experiencia vital a través de ellos.

 couchsurfing gratis 

Hacer «Couchsurfing» vs Ser «Couchsurfer»

Ya tenemos las claves para iniciarse en «Couchsurfing».

Ahora toca entender dónde nos estamos metiendo.

El lugar lo eliges tú, pues hay «Couchsurfing» en todo el planeta.

Y la gente que te vas a encontrar es tal y como te estás imaginando: la mejor de cada sitio: los «couchsurfers».

Cuando pasas a formar parte de «Couchsurfing», te conviertes en «couchsurfer».

Pero este florecimiento personal es mucho más que el resultado de acumular lugares visitados o lenguas habladas.

Se trata de una forma de estar en el mundo.

Ser «couchsurfer» significa estar abierto a las relaciones afectivas y humanas de un modo y manera que hasta ahora no habías sentido jamás.

Para ser «couchsurfer» hay que mirar al mundo desde la perspectiva del aquí y ahora más puro.

Tienes que disfrutar el momento, la gente, los lugares, sin más perspectiva que la de estar viviendo una experiencia humana enriquecedora y única.

Tal y como son las personas que te vas a ir encontrando. Llegues a «Couchsurfing» con la mentalidad que llegues, esta cambiará.

No vas a ser el que se aburre en una fiesta, y aquí lo que se celebra es compartir y disfrutar.

Cuando te conviertes en «couchsurfer», descubres que tú también tienes mucho que aportar al mundo.

Los «couchsurfers» son personas curiosas y amenas, nadie va a minusvalorar lo que tú haces por mucho que a ti te parezca simple o mundano.

Todos tenemos algo que aportar.

En «Couchsurfing», la pluralidad no solo es un valor sino que es el combustible de esta red y no hay preferencia por unos perfiles u otros, nunca se excluye a nadie más allá de por razones de higiene o educación.

Si tus gustos son minoritarios, tu tribu urbana algo escasa en tropas o tu deporte favorito uno que no sale en los telediarios, tanto da: «Couchsurfing» es una enorme comunidad, una ciudad global donde hay todo tipo de personas.

Siempre es posible congeniar.

Esa es la filosofía de «Couchsurfing». Para ser «couchsurfer», por tanto, lo primero es limpiar la mente de prejuicios.

Todos los espacios son diferentes unos de otro, pero todos tienen algo en común.

Ese algo en común es la capacidad humana de crear lugares, biografías e historias.

Eso es lo que consigues cuando entras en «Couchsurfing», mucho más que un mero turismo de ir de aquí para allá.

Consigues una nueva mirada sobre la ciudad y su fauna que antes te estaba vedada.

Ya no eres un turista obseso por cumplir el mandato del «lo que no te puedes perder en».

Ahora todo es mucho más fluido.

La perspectiva «Couchsurfing» te aportará mucha más profundidad.

¿No lo entiendes?: ya no va a ser «el hotel», va a ser «la casa de Girth»; ya no es «la avenida tal o cual», sino «donde está el sitio de los batidos»;

Olvídate de los nombres que aparecen en el mapa: empieza a imaginar los tuyos propios.

¿Lo entiendes?, un «couchsurfer» pasa a formar parte de la ciudad de una manera que el turista no hace. 

Cuando llegue el caso en que seas tú quien acompañe a un viajero por la ciudad, ¿cómo crees que será su impresión de la misma?.

Mucho más cercana a la que tienen tus amigos cuando te visitan, ¿verdad?

Si tú conoces esa cafetería en tu localidad con esa decoración tan peculiar que jamás saldrá en una guía de viajes, ¿qué crees que te vas a encontrar cuando viajes haciendo

«Couchsurfing» conociendo gente deseosa de mostrarte lo que nunca verías por ti mismo de sus villas?.

 

«Couchsurfing» como proyecto enriquecedor del que formar parte

Con «Couchsurfing», el siglo XXI está viendo nacer la comunidad organizada de los nómadas, el país virtual de los viajeros, la república de los hospitalarios.

Cuando descubrimos «Couchsurfing», nos descubrimos como capaces de dar y recibir sin esperar nada a cambio, retornando a una experiencia más humana del mundo.

Viajar haciendo «Couchsurfing» no solo es más barato, sino mucho más enriquecedor.

Es la tecnología puesta al servicio de la creación de relaciones y afectos, no como mero triturador de espacios para el consumo en masa.

En «Couchsurfing» encontramos una comunidad construida en internet basada en los lazos de confianza, no un mecanismo que nos vuelva más individualistas y haga de nuestra experiencia turística algo más estanco.

Gracias a «Couchsurfing», podemos viajar y tener vacaciones de verdad.

Ya no nos movemos con el esquema de tener que hacer unos deberes, visitar tal o cual monumento, tomarnos fotos en los puntos álgidos del circuito del turismo de masas.

No. Con «Couchsurfing» el tiempo de nuestras vacaciones gana en horizontalidad, en densidad, es más profundo.

Pasamos a vivir los lugares, conocemos el nombre más simpático de las cosas, tomamos parte en la vida cotidiana de la gente que habita en esas ciudades…

«Couchsurfing» es un modo de vida asertivo no condicionado por los mecanismos que nos obliguen a hacer tal o cual cosa si visitamos tal o cual sitio.

Con «Couchsurfing», nos volvemos los responsables de nuestra experiencia turística en términos humanos, desarrollando nuestro potencial como personas capaces de hacer amigos y atravesar conjuntamente los espacios; no solo fotografiarlos.

Sea el ahorro en términos pecuniarios la motivación (legítima) nos ha llevado hasta aquí, a medida que descubramos el espíritu de

«Couchsurfing» nos descubriremos a nosotros mismos como hospedadores, como seres fraternos, como solidarios.

La letra ya la conoces.

Ahora se trata de poner tú lo mejor que tienes: el espíritu. Espíritu, claro está, «Couchsurfing».

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